Néstor Montalbano – 9 de Julio, Buenos Aires, Argentina.
No llores por mi, Inglaterra )2018); Por un puñado de pelos (2014); Pájaros volando (2010); El regreso de Peter Cascada (2005); Soy tu aventura (2003); entre otras.
(26 de Marzo de 2011 21:04) ¿Por qué filmo?
La respuesta a esta pregunta se podría remontar a mi infancia: “Escuela no-Cine sí”, la síntesis. Pero con el paso de los años, la interpretación de que la vida sin una ilusión no tiene sentido, dicta en mi subconsciente diario que debo tener una ilusión permanente. Y la mía está en el cine.
A la realidad cotidiana siempre le busco un paralelo de ficción. Observo mucho a la gente y de ella, aún la que no conozco, me hago una película. No importa para mí si es verdad lo que estoy viendo sin ver, esa leyenda que construyo siempre tiene forma de películas.
Hacer una película para mí es una ilusión que a su vez genera otra ilusión en su contenido. Esta última ilusión va a entretener a más gente que tal vez, muchos de ellos, puedan sentir otras ilusiones al ver mi cuento expresado en un lenguaje único como es el cine: vibrador, apasionante, tan verdadero como la vida misma pero sin serla. Eso es el cine para mí: un sueño que se parece a la realidad en muchos casos pero nunca lo es.
Filmo porque con el cine puedo proveer felicidad e inquietudes al público. Porque nunca pude ver una película estando desde afuera. Nunca pude ser un espectador común, siempre fui un protagonista del cine, como cuando era chico y me llenaba de ilusiones.
(March 26th 2011 09:04pm) Why do I make film?
The answer to this question could appear when I was a child: summarizing, “No school – let’s go to cinema!”. But after many years, the idea that life without an illusion has no sense, says to my daily conscience that I must have a permanent illusion. And for me, that illusion is cinema.
I always search for a fictional situation to every moment of everyday life. I observe people a lot, and even from the ones I don’t know, I try to invent a story. I don’t care if what I’m seeing is real, that legend I create has always the shape of a film.
Making a film for me is an illusion that, at the same time, creates another illusion in its content. This second illusion will entertain more people, and maybe many of them could feel other illusions when they see my tale express in the unique language of cinema: vibrating, passionate and as real as life itself but not being it. That is cinema for me: a dream that is similar to reality but in many cases, it is not.
I make films because I can provide happiness and questions for people through cinema, because I’ve never could see a film being outside of it. I could never be an ordinary spectator, I’ve always been a character of the film, like when I was a child and it fulfilled me of illusions.

























