Un continente nuevo, una tierra prometida. Una tierra habitada por sus pueblos originarios. Habitada por muchos otros que bajaron de los barcos. Historias de civilizaciones que nacen, que perecen y vuelven a renacer. Un mundo que escribe sus mitos, sus relatos, sus conflictos. Sus fronteras se desdibujan en las praderas vírgenes. Marcan su paso por el tiempo. Y crece una identidad llena de sincretismos, de leyendas. Se unen en su lucha para gritar su independencia al mundo entero.
Hoy bailamos el baile de nuestros ancestros. Cantamos el ruido de rotas cadenas. Brindamos por nuestra memoria y deseamos nuevas glorias para los que vendrán. «200 años ¿de qué sirvió?»
La Revolución de Mayo
Mario Gallo
Argentina – 1910 – 17 min.
Por Pablo Acosta Larroca
Reconstrucciones de época, episodios, epifanías y héroes nacionales, versiones piezas de teatro. Celosía y admiración para una pantalla europea de principios de siglo deviene en grandilocuencia teñida de un patriotismo bustórico. Patillas, paraguas, mazamorra y trajes de contraste blanco y negro para una añejada pero insulsa verdad billikea, esa que con cierto paradójico candor devuelve vistas documentales mediante una puesta en escena que teatraliza la (H)historia… de figurita repetida, “tengo, tengo, no tengo”, pero la conozco, que de resbalón imaginario se viste la credibilidad social. “Y sin embargo se mueve”, dan cuenta las blancas sábanas de fondo Cabildo a través del viento. “El pueblo quiere saber de que se trata”, protestan los actantes con nombres de calles y avenidas. Y siguieron. Y “festejos” dijeron antaño, mientras en el pecho exista escarapela o panfleto centenario ¡¿qué problema?! Que de símbolos se visten los íconos, como de idolatría se confunden los grandes dioses. “Dicen tantas mentiras / Que nos hacen tragar / Morirás por Malvinas / Pero no dejes cuentas sin cobrar / Sweet Home Buenos Aires / Donde el cielo es tan gris / Sweet Home Buenos Aires / Condenado País”.
El último malón
Alcides Greca
Argentina – 1917 – 97 min.
Por Anabella Speziale
Una frontera.
Dos mundos distantes… enemigos por consecuencias ajenas.
Una polvareda anuncia la llegada del malón…
No tienen miedo a quienes los invadieron…
Vuela el fantasma en los pueblos.
Ellos vuelven, y vuelven en venganzas violentas.
Sedientos por trofeos ajenos…
… la muchacha es llevada al otro lado.
Pero su amor que no la olvida, busca su salvación.
Y un cuchillo abre aún más las heridas.
Así, ella empuña su mango para abrirse paso a la libertad,
hasta descansar en los brazos de su protector.
La guerra gaucha
Lucas Demare
Argentina – 1942 – 95 min.
Por Diego Cirulo
¡Oiga, Güemes! ¡Venga y asómese por la Patria!
Esperamos día y noche su llegada, aguardiente de por medio. ¡Venga!
¿No escucha esas campanadas? ¡Son la promesa de tierras gauchas y agrestes!
¿Cómo? ¿Qué ellas hablan desde la mirada de un Dios que nos abandonó?
¡Pero, gaucho Güemes! ¿Acaso se hizo anarquista? Es la voz madre, carajo.
Por allá, por el horizonte, nuestra enseña arrancarán. Sangre llegará en muchos años.
Estamos listos aquí. A piedra y garrote sacaremos a esos apátridas y, quien sabe, los nietos del gran Lugones escribirán sobre nosotros dentro de cien años.
¡Oiga, gran Güemes! ¡Qué Usted es el futuro! No dude de su gente, hombre.
Escuche… escuche las explosiones. Son el estallido en el corazón del foráneo, ese que lleva en su pecho la muerte marcada a fuego como las vacas.
Acérquese, dénos una mano. Somos la avanzada de vagos y mal-nacidos que respondemos con pinchazos a la invasión colorada y matunga.
¡Qué nos vienen con escarapelas y paraguas!
¡Aquí están los verdaderos gritos de desgarro de la Nación!
¡Los gritos de los Sin Nombre!
Sí, mi General. Somos sus soldados Sin Nombre. ¡Venga!
M
Nicolás Prividera
Argentina – 2007 – 140 min.
Por Jorge Sebastián Noro
Edificios durmientes. Las escaleras son de otro tiempo, los escalones llevan marcas de otro pisar, trasladan a un espacio bien alto, distinto. Los pasillos que transitan los edificios, largos, interminables, se mezclan entre sí armando un tramado laberíntico. Los pasillos se hacen muchos más profundos de lo que son, más indescifrables. El grosor invisible de las puertas las hace prácticamente impenetrables. El abrir y el cerrar no se distingue uno del otro, los dos lados convocan a un precipicio de gente desconocida, lugares deshabitados, historias guardadas. Edificios de escombros. Restos desnutridos y raquíticos que intentan construir lo que fue en medio de un pasado que se presenta confuso, desunido, incierto. Las paredes y techos y sus grietas invitan a un sinfín de posibilidades que se consumen mutuamente. La búsqueda es tan intensa que los mismos cimientos están en permanente movimiento. Edificios impotentes. Separados, desperdigados. Parece imposible construir desde el presente.
Los Rubios / The Blonds
Albertina Carri
Argentina/Estados Unidos – 2003 – 89 min.
Por Pablo Acosta Larroca
Debo confiar en mí,
Lo tengo que saber.
Pero es muy difícil ver,
Si algo controla mi ser.
Puedo ver y decir y sentir.
Mi mente dormir.
Bajo tu influencia.
Los Rubios / The Blonds
Albertina Carri
Argentina/Estados Unidos – 2003 – 89 min.
Por Diego Cirulo
Piano fortissimo…
El pasado hecho presente.
La pérdida hecha memoria.
El desconcierto y la piedad hechas fortaleza.
Rubios, padre y madre, soslayados por los espirales de los desmemoriados,
dormidos en un vórtice hacia el fuera de campo.
Hija rubia –otra hija del cine– navega por entre las cintas de Mnemosine.
Sin apoyo. Sola. Hurga, recorta, pega, pregunta, repregunta, sonríe, llora, añora.
Se aparta.
Fotos, retazos, voces, rostros, manos, puertas, papeles, sangre.
Se acerca.
Los rubios no hablan, los rubios son hablados.
Voces, fotos, letras, televisores, cassettes, cámaras, piezas.
Viewfinder, foco, espejo, reflejo, presencia en ausencia.
De derecha a izquierda y de izquierda a derecha.
Travellings, focos, espejismos, reflejos, multiplicidad, obsesión.
Los rubios no hablan. Los rubios son interpretados.
Cuerpos, horizonte, fuga.
Unión(es).
Pasado(s).
Presente(s).
Héroes / Hero: The official film of the 1986 FIFA World Cup
Tony Maylam
Reino Unido – 1987 – 86 min.
Por Pablo Acosta Larroca
(…) «…la va a tocar para Diego, ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del fútbol mundial, y deja el tendal y va a tocar para Burruchaga… ¡Siempre Maradona! ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! ta-ta-ta-ta-ta-ta… Goooooool… Gooooool… ¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaaaaaazooooooo! ¡Diegooooooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme… Maradona, en corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos… barrilete cósmico… ¿de qué planeta viniste, para dejar en el camino a tanto inglés? ¡Para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina!… Argentina 2 – Inglaterra 0… Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona… Gracias Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2 – Inglaterra 0» (…)