Mi primera película

El rayo verde, de Eric Rohmer /// Lola Silberman

Mi primera película
El rayo verde, de Eric Rohmer
Por Lola Silberman

A mi madre

Antes que nada, comienzo por aclarar que se me ha invitado a expresar lo que sentí al ver mi primera película. Si fuera estricta con ello debería remitirme entonces a “Los Parchís” o quién sabe a qué otra película en esa misma tónica; en ese entendido, mi experiencia cinematográfica muy probablemente no merecería ser relatada y carecería por completo de interés, incluso para mí de escribirla.

Pero veamos: algunas veces, pensando o especulando por qué me había dedicado al cine o al área de comunicación —y especializándome en ello— mi recuerdo me condujo al día que vi, por primera vez, esta película (la segunda vez, que no ha sido tan lejos en el tiempo, y volvió a sorprenderme, aunque ya desde otro lugar). Lo cierto es que si bien no tengo la fecha precisa del año en que se estrenó en la Argentina, puedo suponer que fue en el ’86 u ’87 y, por ende, yo debería tener alrededor de 15 ó 16 años.

No era una niña, pero tampoco mi interés cinematográfico me hubiese llevado a elegir a Rohmer, a quién prácticamente desconocía. Sin embargo, pienso que, de alguna manera, mi madre —cultivadora hasta el día de hoy de cierto tipo de cine y ya para ese entonces divorciada de mi padre— fue mentora: todos los sábados por la tarde me llevaba, con mayor o menor acierto, a ver películas a la calle Lavalle.

Uno de esos sábados me tocó El rayo verde y… ¡vaya sorpresa! Ahora, pensando retrospectivamente, es muy probable que se me hayan escapado muchas cosas del film pero, por la naturaleza del mismo, creo que provocó una huella que ha sido indeleble en mí.

El estilo tan particular de Rohmer, ese arte que hace de lo trivial un cine en muchos sentidos especular: las vicisitudes de la protagonista (Delphine interpretada por Marie Riviere) en su búsqueda y la relación entre su mundo interior y exterior, entre la soledad y la necesidad de compañía, mientras pasa unos días de vacaciones en una ciudad balnearia de provincia francesa…

El film termina siendo un viaje iniciático de la protagonista hacia la “luz y la revelación”. No podemos omitir que el título de la película alude a la novela de Julio Verne y hace referencia al fenómeno óptico real llamado “rayo verde”, dado justamente por su color y que se produce bajo ciertas condiciones atmosféricas particulares. La película da cuenta de este fenómeno y Delphine accede finalmente a poder contemplarlo.

Escribiendo estas líneas y buscando en la web algunas referencias que me ayuden a recordar el film, encontré una definición del cine del director francés que se ajusta perfectamente a lo que significó esta película para mí en aquél momento: el director Arthur Penn en La noche se mueve describe la forma cinematográfica de Rohmer de la siguiente manera: «Ver una película de Rohmer es como ver crecer una planta». Para mí ha sido así, y El rayo verde se convirtió en una semilla que se plantó en ese momento, quedando durante algún tiempo de manera latente hasta que finalmente empezó a crecer firme y de forma continua.

Si alguna vez, en mis infinitas vacaciones solitarias, que han incluido playas y otras geografías, he podido ver aquél fenómeno… la verdad, debo confesar que no, pero sin embargo lo busco y todavía lo sigo intentando.

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El rayo verde (Le rayon vert, 1986) | Éric Rohmer

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