A la salida del cine
Esto no es un cuento (o crimen de perros y Estado)
Por Javier Rebollo
Pier Paolo se derrama en dolores desangrado, tan fuerte y flaco, exhausto ya, vencido que no derrotado. Cinco le miran (que no uno), …y dos coches y una moto eran, rugiéndole, …y el paria de Pelosi, mudo Pelosi, pobre Pelosi; …más allá, al lado casi, tantos que ven y callaron. Acabarle, en realidad un trabajo como otro cualquiera; cobrarle. Y el corazón, tan grande, como la luna de cerca y de los muertos el día, Domingo, estallando: dos de noviembre y rompiéndose. “Attenti ei cani”: cementos y cubiertas. Idroscalo de Ostia, Ostia. …pájaros y un monteverdiano poeta; autobuses que allí nadie toma y mosquitos cada veinte minutos. Aquí calló Pasolini.
In this article:
Click to comment

























