Libertad, te descubro en himnos de rotas cadenas. Cantos arraigados que consagran a naciones y linajes, frente a sus antiguos opresores. Libertad, que, por momentos, te encuentro dolorosa, pero cuya recompensa es la mas grande riqueza. Libertad, palabra susurrada al viento, deseada por todos, vivida a pleno sólo por algunos y sembrada por muy pocos. Detrás te tu nombre, hay muchos caminos, muchas verdades y cosechas.
Libertad, te encuentro en cada verso de poeta, en cada estatua de tierras prometidas, en cada paloma blanca. Te miro, en las huellas de celuloides escondidos, en la espuma blanca de un vasto mar, en los frutos de continentes vírgenes. Libertad, que invitas a crecer, a vivir un tiempo de esperanza y a narrar sin miramientos todas las historias de los pueblos. Libertad, que nos impulsas a amar.
Los cuentos de Canterbury / I racconti di Canterbury / The Canterbury Tales
Pier Paolo Pasolini
Italia/Francia – 1972 – 112 min.
Por Anabella Speziale
Un carnaval de pasiones se mezcla entre las lenguas vernáculas de peregrinos, curas y prostitutas. Para hacer el camino más ameno se cuentan cuentos sin censuras, ni tabúes. La tierra invita a sentir las pulsiones más viscerales, a expresarlas y vivirlas a pleno. El cuerpo llama y el sexo se expresa sin tapujos ni reservas… La desnudez de una joven doncella, el miembro viril de un adolescente en celo, los pensamientos maliciosos de un Rey castigado con una ceguera. Un cocinero holgazán que solo sabe vivir de los demás. Una esposa infiel, mientras el mundo espera un diluvio de milenios apocalípticos. Así, el molinero cuyas intenciones recuerdan a un burlador burlado, se duerme en ronquidos descuidados mientras su hija y su mujer son satisfechas por otros hombres. Todos buscan sentir el sabor del gozo más íntimo. Sin olvidar que el diablo siempre está al acecho. Trae consigo a la muerte con su guadaña. Se debe tener cuidado por cuáles son los verdaderos deseos. Pícaros, timadores, ventajeros y ladrones son invitados a ir al infierno. Moralejas punitivas a toda alma lujuriosa.
Todos cuentan su verdadera historia, la de aquellos que no son vencedores, la de aquellos que tienen otros valores… donde se vive del apetitoso jugo de los placeres más remotos… donde hay libertad para expresarse… donde hablando en broma se pueden decir verdades como templos.
El eclipse / L’eclisse
Michelangelo Antonioni
Italia/Francia – 1962 – 118 min.
Por Andrés Besada
Ahora está sola. Siente en sus venas el fluir de la vida. Aquellas tormentas frenaron. En un departamento se baila y se camina sobre alfombras de cebra, patas de elefante sostienen una mesa burguesa. Más adelante en el tiempo, el amor que golpea la puerta, casi revienta la cerradura, y ella: la rubia asustada, temerosa de la situación. Finanzas, sube la bolsa y todos contentos. Llantos si las acciones bajan. Gritos, susurros, voces a medias, ni sí ni no. Una ciudad donde ser libre, un auto convertible para escaparse los fines de semana, un joven apuesto que maneje ese coche. Y ella, que de tan bella tan llena de nada. Entonces la pregunta reglamentaria de él. Ella sonríe y no sabe y no contesta. Sus ojos, llenos de nada. Su mente, que no quiere ser enclaustrada, amordazada, aniquilada. El agua corre en un barril cerca de una obra en construcción, a ella le gusta el fluir, lo informal, la prisión de la libertad.
El séptimo continente / Der siebente kontinent / The Seventh Continent
Michael Haneke
Austria – 1989 – 104 min.
Por Diego Cirulo
1987 – Bip, sábana, bata, ARRIBA.
No hay rostros. No vemos. Uno, dos, uno, dos.
Seis manos, seis pies y mermelada (FRÜHSTÜCK)
Tick, tick, brip, ring, ding…
Querida suegra… seguimos aquí. Sí, bien. Normal.
1988 – Bocanada oscura… bip, sábana, bata, ¿ARRIBA?
Rostro. Sí, rostro. ¿Inútil?
Uno, dos, uno, dos, uno, dos… ¿Tres?
Hola, querida suegra. Todo… igual.
1989 – Bip, sában… NO.
Seis manos, seis pies, seis ojos. Somos TRES.
Mamá… nos vamos, esto es una jaula insostenible. Sí, claro. Australia.
Tick, brip, ring… NO. (ABENDESSEN)
Hasta luego. Eve y Anna estarán bien. No, no sabemos hasta cuando.
Sí, má. Sabemos que nos quieren. NO. Necesitamos cortar esto.
Bip… bip… bip… ¡Shhh!
Home. ¿Dulce hogar? / Home
Ursula Meier
Suiza/Francia/Bélgica – 2008 – 98 min.
Por Jorge Sebastián Noro
El horizonte está en llamas, es asesinado. Los seres extraños vienen a dominar todo, a descuartizar lo establecido. Comienzan por el lugar. Lo modelan a su gusto, dividen el espacio en dos, a lo ancho y a lo alto surge una muralla invisible. Compleja, con obstáculos constantes. El sinfín ya no existe más. La utopía del infinito totalmente vacía. Lo que sucede con el lugar se traslada a los cuerpos. El cemento todavía húmedo se impregna para quedar rígido y dejar a los sujetos tensos, nerviosos, desbordando el agua de sus cuerpos. Brotan irregularidades en la piel, alterando la forma que alguna vez supo ser fresca, natural. Ya el lugar domina a todos. No queda más salida que restringirse a un mundo subterráneo, aglutinarse en un refugio de guerra, encerrarse para el escape.
Gran Torino
Clint Eastwood
Estados Unidos – 2008 – 116 min.
Por Leandro Rodríguez Salcedo
¡Oh! ¡Patria extraña hermafrodita! Eres hija y madre, patria, de interés e ideología.
Y tú eres el hijo prolijo de una orgía entre los egos incestuosos de los padres de la patria y sus abuelas. Tu bandera un trapo necio de frontera de comercio de derechos, guarnecida por los hijos de los pobres o los huérfanos de vida.
Una estrella construida. Una luz envilecida. Soles cautivos inexpresivos, con arrogancia.
¿Podrás ver tu automatismo, Gran Torino? ¿Buscarás tu autonomía?
¡Oh! ¡Libertad transhumante! Fuiste una niña danzante… hoy vives emputecida. Te pruebas ropas distintas en la feria de los hechos mal cifrados, descifrados por el vulgo fragmentario. Dictadura y democracia. Todos son historiadores de la historia que les dieron, y que cambian. Todos proyectan su ego. Todos serán individuos. Todos serán pandilleros. Vida en tribu omnipresente, irá donde no la llaman.
Tú eres el hijo bastardo de sacerdotes corruptos que invocan siempre oportunos tu oculto lado salvaje. No importa la piel ni el traje. Vive tu ancestro animal sumando aullidos al viento, repitiendo sin sentido, como un ruido, “¡Libertad!”.
¿Cambia el foco tu objetivo, Gran Torino? ¿Hasta dónde aplicarías las creencias de tu clan? ¿Realmente das tu vida por libertad y justicia? ¿O sólo cedes buscando enaltecer tu recuerdo? Algo en ti me contradice… ¿Mueres traidor o converso?
¡Madres! ¡Patria y Libertad! ¡Quemad una los vestidos! ¡La otra tejed de nuevo!
Corazón Valiente / Braveheart
Mel Gibson
Estados Unidos – 1995 – 177 min.
Por Diego Cirulo
ACTO 1
Creciste y adornaste tu cuerpo con pasión y racionalidad. Eres nuestro. ¿O de ella?
Pañuelo al viento que acarrea tu (su) sangre y de los hermanos de lanza.
Longshanks nos quiso… No.
ACTO 2
Estratega. Escurres tu bandera férrea sobre sus cascos gritando tu (su) nombre.
Lanzas, piedras, ¡Lib…! (silencio)
¿Qué te han hecho? ¿Quién…?
Longshanks te quiere… Si.
ACTO 3
¡Grítalo! ¡Escurridizo de melenas sabias! ¡Grítalo!
Allí están los de la cruz encarnada en pecho esperándote, inmisericordes.
Sabemos de tu origen y de Marion, crees que nadie es tu dueño, pero… ¡grita!
Longshanks te quiere… callado.
¡Tu rostro es el nuestro! ¡grita!
¡Wallace! ¡Wallace! ¡Wallace!
Para nosotros la libertad / À nous la liberté
René Clair
Francia – 1931 – 104 min.
Por Martín Figueredo
Ahora nos dice lo mismo silente usando palabras sólo en melodías. Antes nos muestra el hoy con parábolas nunca embusteras.
Igual que la cultura y la industria, el hombre cambia y elige. Quizá la libertad esté ahí, mañana sabiéndonos apasionados por eso que nos da vida una vez entendida la esclavitud.
A nosotros la libertad cantamos, porque sabemos qué deseamos y nos apasiona.
Ser libre es poder hablar y escoger el silencio.

























