Nuestra última película
Oh, Ted!
Por Sebastián Miranda
Tu invitación al cine no fue más que una provocación.
Lo sé. Tenías algo que decir. Esa era tu manera, nena.
No podés decir que no. Lo sé.
Ted. De los creadores de Family Guy.
¡Oh, Family Guy! Humor inteligente, caricaturas para gente adulta… quedaré fantástico con todos diciendo ¡Oh sí, vi la película de los creadores de Family Guy! Ted.
Okay, nunca vi Family Guy. No con seriedad. No más de un bloque.
Por lo poco visto intuyo que es maravilloso. ¡Family Guy, oh yeah!
Me gusta la idea, pero no duermo en la inocencia. No del todo.
¿Qué piensas decirme con esto?
Me entero que casi no conoces el humor de los autores… y que poco te hace gracia.
Algo huele mal aquí.
Sé que en realidad querías ver esa película de Adrián Suar. Esa de intercambios de parejas.
Te detuviste. Cediste. ¿Qué escondías?
A juzgar, por lo poco que te conozco, no eres tan generosa. No tanto.
Hummm…
Bueno, después de todo Ted no suena nada mal.
¡Oh yeah, Ted!
Pasan los primeros minutos y todo lo que estoy viendo es una película para niños más. Como deseo navideño, un solitario pibe desea que ese osito peluchín Ted sea su mejor amigo para toda la vida. Fin de la primera secuencia.
¡¿Qué es esto, nena?! ¿Disney?
¡Puaj! ¡Puaj! ¡Puaj!
¡No, nena!
¡Puaj! ¡Puaj! ¡Puaj!
J… Jaja… Comienzo de la segunda. JA JA JAJAJA.
Pasan los años… Jajaja… Y ese chico ya cargando unos treinta y pico vive en su departamento de solteros junto a su animado mejor amigo 3D, Ted, fumando marihuana y viendo viejos capítulos de Flash Gordon.
Jajaja… Empieza fantástico, ¿no creen? ¡Un Winnie Pooh prohibido para menores! Juraría que todos los hombres en la sala reímos con total desmesura. Algunos más que otros. ¿Y sus acompañantes? ¿Ellas? Está oscuro, no puedo verlas bien… tampoco me quiero perder la función por eso… Hummm…
¿Puede tratarse todo esto de un planificado aquelarre?
Hay niños también en la sala, algunos padres les taparían los ojos recapacitando inquietos en que ésta no es la clase de matinée para compartir con sus menores.
Y sí… en la pantalla, la vida de John Bennett interpretado por Mark Wahlberg, oscila entre sus vivencias junto a su roommate animado y su prometida Lori, la hermosa Mila Kunis. Sí, la morocha de That’s 70’s Show.
Pronto se hace notar que el sano libertinaje que se respira en ese ambiente de amigos en plan Permanent Vacation, se opone bastante a las aspiraciones de pareja seria y en caminos al matrimonio que desde hace tiempo viene soñando Lori. Y lo de temer: ella comienza a ver a su novio como un eterno inmaduro con miedo al compromiso. ¡No amigo! ¿Qué pretende ella?
¡Ahá! Y a ti a mi lado, ¡te sonríes con eso! ¡Te veía venir por este lado!
Muy astuta.
Me hablabas del síndrome de Peter Pan durante el almuerzo…
Blah, blah, blah.
…el tipo que no quería volverse viejo…
Blah, blah, blah…
¡Entérate! Ella también me había hablado de lo mismo antes de escupirme la cara y de dar su último portazo final… Ella… ¿dónde estará ella?
Okay, vuelvo a ti… No te me escapas…
Ya te crees con derechos, zorra…
¿Qué es lo que sabes…?
Claro, eres maquiavélica.
Con la película de Suar podrías haberme dicho mucho más. Otra cosa. Una sucia sugerencia… Sí. Pero nunca te perdonaré por Ted.
Por otro lado, Ted es increíble. La estoy pasando muy bien. Vos no tanto. /JAJAJAJA/.
¡Tomá de acá!
Pero nunca te perdonaré por Ted. Eres maquiavélica.
Pueden imaginarse toda clase de gansadas divertidas durante hora y media. Lori se vuelve una amenaza para esa amistad que prometió ser inquebrantable desde sus inicios; pero bueno, se la puede entender, la señorita quiere verdadera privacidad. Es él o yo, según ella. ¡No lo permitas amigo! ¡Ese simpático muñeco está ahí desde mucho antes!
A todo esto, se suma su jefe, un yuppie —despreciable, diabólico— que no para de acosarla y amenaza constantemente con meter más que la cola. Obviamente no tendrá chances, o no llegará demasiado lejos… esta película tendrá que finalizar bien. El osito sin perder tiempo ni carisma aprovecha su condición de juguete hasta niveles insospechados. Jajaja. Todas las secuencias en el supermercado son geniales.
¿Qué pasa baby? No veo que te rías… ¡Vamos! ¿No ves? Es un oso animado haciendo… ¿es que no estás viendo?… ¡Vamos! ¡Por Dios!
Algo anda mal aquí.
Sos vos. No soy yo.
O yo también. ¡Qué diablos!
Como es de esperar, la función finaliza con todos felices, un manjar de perdices. Todo muy rico.
Bajando por las escaleras mecánicas te acompaño a tu taxi. Me repetís que no es tu clase de humor. Muy masculino, como Torrente.
Ahá.
Sé que Ella, ahora a mi lado estaría riendo, como un hombre. Me siento fatal.
Ella… ¿dónde estará Ella? Me siento fatal.
¡¿Qué pasa con estas escaleras?! ¿No pueden ir más rápido?
Milagro, tu taxi.
No compartiremos otra función juntos, baby. No lo creo.
Creo.
Al día siguiente, todos comentábamos sobre lo maravilloso que resultó Ted.
¡Oh Ted! ¡De los creadores de Family Guy!
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Ted (2012) | Seth MacFarlane